Algunos lineamientos sobre el carácter del Cane Corso
Hemos recibido numerosas consultas e inquietudes respecto al carácter del Cane Corso; es por esto y porque lo consideramos también un tema fundamental, que intentaremos ofrecer un panorama general del mismo, basándonos en la experiencia con nuestros perros y en la información que hemos podido recolectar de distintas fuentes especializadas.
Como se puede leer en el Standard del Cane Corso, las especificaciones respecto al carácter son bastantes escasas, mientras que profundiza en los detalles sobre la morfología y estructura. Esto se puede entender porque el Standard se utiliza para juzgar los ejemplares en las competencias de belleza. Pero representa quizás una ausencia importante teniendo en cuenta que la mayor parte de las personas, es decir las que van a convivir con sus perros cada día de muchos años, se muestran interesadas predominantemente en el carácter antes que en los detalles de la morfología.
Primero es necesario aclarar que cada perro es un sujeto individual y por lo tanto posee también un carácter individual. De todas maneras existen lineamientos generales que dan una idea abarcativa de cómo es el carácter de la raza.
El carácter es el resultado de componentes genéticos y factores adquiridos, determinados por el ambiente, la educación, las relaciones con las personas, con otros animales de su especie u otra, etc., y que tienen el poder de influir sobre el comportamiento de cada sujeto. También influyen aquí las acciones del hombre que dejarán importantes huellas en la psiquis del perro, sobre todo durante sus años de juventud, por este motivo es esencial tener extremo cuidado en la educación, adiestramiento y en el modo de relacionarse con él.
En las investigaciones realizadas sobre las dotes caracteriales especificas del Corso, sobresalen la combatividad , docilidad y sociabilidad ; todo junto conforma lo que conocemos como “perro equilibrado” o “perro con un óptimo equilibrio nervioso” . Este concepto implica que el perro sea conciente de sus propios medios físicos y que por esta misma razón use su fuerza solo si considera que está en peligro su dueño (familia) o el bien (por ejemplo la casa, el auto) que se encuentra bajo su vigilancia y guarda.
En un ejemplar típico de la raza Cane Corso, se debieran encontrar las siguientes dotes caracteriales:
Temperamento o reactividad: Medio-Alto
Esto es la velocidad con que reacciona el perro a los estímulos externos positivos o negativos; uno que posea un gran temperamento responderá con prontitud y viveza a la llegada del dueño o a la agresión de un malhechor.
Temple: Bastante Duro
Es la capacidad (flojo, medio, duro) de soportar estímulos externos desagradables o dolorosos.
Docilidad: Alta
Es la capacidad de aceptar al hombre como su superior jerárquico, lo que lleva al perro a amar a su dueño y a desear obedecerle, aprender de él y confiar en él.
Sociabilidad: Muy Alta
Es la capacidad de relacionarse con el hombre en modo simple y natural.
Combatividad: Muy Alta
Es la capacidad de transformar el impulso agresivo en lucha.
Agresividad: Medio-Alta
Es la capacidad de reaccionar frente a las acciones de otros seres. La agresividad es una actitud natural que no puede faltar en un perro (tampoco en los seres humanos) y no tiene que ser evaluada en sentido moral. No necesariamente un perro con agresividad alta es un perro “malo”, y un perro con agresividad escasa es un perro bueno. Si existiera un perro con agresividad nula, este tendría serios problemas psíquicos. La agresividad es el impulso que regula todas las relaciones sociales.
Vigilancia: Muy Alta
Es la capacidad de detectar tempestivamente cuando se acerca un posible peligro externo, avisando al dueño.
Curiosidad: Alta
Es el interés por el mundo externo y se trata también de una cualidad importantísima: sin la curiosidad tendríamos un perro apático e incapaz de aprender.
Posesividad: Alta
Es la capacidad del perro de considerarse dueño de algo o de alguien. El perro no defendería ni a su dueño ni a su casa si no creyera que son suyos.
Al día de hoy no existen estudios precisos sobre lo que se denomina “mapa caracterial” del Cane Corso, porque éste se puede obtener solo y exclusivamente en los perros de trabajo, territorio aún virgen para el Cane Corso en Argentina.
Podemos agregar que el Cane Corso da a su dueño -a quien ve como el “líder de su jauría”-, una absoluta confianza y fidelidad. Por esto, repetimos, resulta esencial encontrar los modos para que el cachorro tenga un optimo desarrollo psíquico, lo cual se puede obtener con una estimulación temprana, y continuarla durante todas las etapas del desarrollo.
El sentido de obediencia hacia su propietario está dictado por su característica ancestral de guardián, además de pastor y cazador. Posee un temperamento bastante exuberante y lleno de vida; se posiciona de manera enérgica cuando juega con un par suyo, mientras que se posiciona de modo tierno y dulce ante los chicos o los ancianos. Siempre está atento y vigilante a todo lo que sucede a su alrededor; y la aptitud que emerge mayormente es la fidelidad que demuestra hacia su familia, instaurando diariamente una relación muy sólida de amor, buscando constantemente el contacto con sus dueños.
